Fixión: metal gótico uruguayo

El grupo editó su tercer disco, Paraíso, un trabajo accesible que apunta a lo épico
Foto: difusión

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Puntaje: 8
Fixión se describe a sí misma como una banda de metal gótico, algo que queda clarísimo desde los primeros segundos de su tercer disco Paraíso. Evanescence o grupos con un poco más de crédito metalero como la alemana Lacrimosa vienen enseguida a la cabeza tras escuchar el teclado repetitivo que de golpe estalla en guitarras distorsionadas, coros operáticos y bombásticos y un intención evidente de apuntar hacia lo épico, todos atributos del tema homónimo que abre el álbum. Y hay que agregar que todo está recubierto por una capa de lustre pop.
Ojo: cuando la palabra pop aparece flotando en el aura de una banda de heavy metal, las etiquetas y cajones que los críticos le ponen a la música hacen pensar de entrada en la ola de bandas estadounidenses que en los ochenta llevaron el hard rock y el metal a sus límites comerciales. Grupos como Twisted Sister, Mötley Crüe o Def Leppard, muchos de los cuales tienen verdaderos temazos en su discografía, pero que igual gozan de mala fama y cuyos excesos son considerados responsables de la vuelta a lo básico que significó el grunge en los 90. Por eso cuesta asociar a Fixión con el pop, por lo que puede implicar.  En este disco, el aire pop tiene que ver más con un trabajo impecable en la calidad de la grabación y con la intención de colocar voces limpias de distorsión y gritos bien adelante en la mezcla. Es un metal amigable a los no fanáticos.
Además, Paraíso está perlado de detalles electrónicos que enriquecen el sonido de la banda, el cual no es demasiado característico en sus momentos de metal más puro. Sin muchos pasajes de virtuosismo, lo que diferencia a Fixión es cuando bajan la adrenalina y se meten con power ballads a la altura de lo mejor del goth. “Espectral” salta al siguiente nivel con la entrada de la voz de ópera de la invitada Valeria Rubio para hacerle el contrapunto a la vocalista principal Tina Souto; “Siren’s Call”, el único tema en inglés, tiene algún problema en la pronunciación, pero es otro ejemplo en el mismo sentido de metal-goth-pegadizo. “Reina del hielo”, mientras tanto, combina las dos puntas con la inclusión de pasajes furiosos y otros más calmos en la que es tal vez la canción más “grande” en el disco, portentosa en sus ambiciones. Suena como un himno de una Frozen metalera de un universo alternativo.
La deuda de Fixión tiene que ver con la parte lírica. Mientras el disco se escucha fácilmente de un tirón -dura lo justo-, lo cierto es que las letras no destacan demasiado en el universo metalero. Quizá la más digna de resaltar en ese sentido sea el cierre, “Vuela exacto”, la canción más acelerada del disco, que cuenta la historia de una persona que busca quemarse en el sol a modo de redención e incluye versos como “Te vi usar el disfraz/De dioses hechos en el barro/Un virus de maldad/Quemó tus ojos, te vengaste”.
Paraíso es en síntesis un disco que combina bien sus influencias y que no tiene miedo de sonar pop, en un género en que eso puede significar rechazo con todavía más rapidez que en el rock. Además, es algo que -en el ambiente uruguayo- suena innovador y valiente.
Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

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