Otoño con noches de verano

Buitres presentó su último trabajo de estudio, Canciones de una noche de verano, en dos shows íntimos en la Trastienda Club de Montevideo que agotaron entradas, por lo que se sumó una tercera fecha

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El viernes 15 de mayo le regaló a los Buitres una noche veraniega para presentar su último disco, que recoge las canciones ideadas para escuchar con ese clima. Motivo especial para festejar, además, haber logrado el reconocimiento de disco platino por las ventas de Canciones de una noche de verano.
El show estuvo divido en dos partes claramente definidas. La primera agrupó únicamente las canciones de su último disco, tal y como lo habían anunciado en Montevideo Music Box, en marzo. “La fuente del deseo” abrió el recorrido cronológico del disco hasta terminar con “Música de bordeadoras”.
Con algunos errores y desajustes las canciones se presentaron ante un público sumamente pasivo y hasta frío por momentos, que escuchó atento a la banda pero sin participar de forma continua. Hecho curioso dado a que el motivo de la convocatoria era tocar justamente esos temas. A pesar de estas características con las que se presentó la noche, la banda cumplió con el objetivo de presentar el disco y, a grandes rasgos, se puede decir que las canciones sonaron bien, aunque faltaron muchas cosas para que sonaran excelente.
Cuando las luces se volvieron a encender tras el intervalo, la guitarra blanca de Parodi rasgó los primeros acordes de “El instrumento”,cover de dos grandes artistas uruguayos -Darnauchans y Benavides- incluido en Buena suerte… Hasta siempre (Bizarro Records, 2001).
Además de las clásicas “A cartas vistas”, “El tercer deseo” y “La plegaria del cuchillo”, entre otras, la banda se lució con temas más viejos –y espectaculares- que no suelen formar parte del repertorio. La distorsión de “Frío oscuro” resonó en los oídos del público de La Trastienda que rápidamente abrió el famoso círculo de pogo. La canción pertenece al  anteúltimo disco editado por Los Estómagos antes de su disolución en 1989 y que lleva el mismo nombre que la banda (Orfeo, 1987).Así también, sonaron “Hoy no ha sido un buen día” de La Bruja (Orfeo, 1991) –con el tambor original con la que fue grabada- y la desgarradora “Azul”, incluida en el primer disco de la banda, Buitres Después de la Una (Orfeo, 1990).
El segundo round de la noche fue un clásico show de los Buitres en el que el público se encendió. Borró el gusto raro que había dejado la primera parte para abrir una instancia más distendida y que se asemeja mucho a lo que es una reunión de amigos. Definitivamente la mezcla entre temas del último disco con los temas de siempre hubiera hecho de la noche un todo más homogéneo.
El show llegó a su fin con “Toca buitres”, himno que el público cantó a todo pulmón y, como es tradición, los bises, esta vez integrados por “No te puedo matar” y “Yo no voy a morir”. Un Peluffo agradecido al público se despidió, no sin antes invitar al Velódromo para la fiesta del próximo 19 de setiembre.
Agustina Rodríguez (@aagusrodrigueez)

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