Black Mirror: reflejos de hoy

La semana pasada surgió el rumor de que Netflix estaría rescatando otra gran serie: no, no es Hannibal, lamentablemente, sino la británica Black Mirror. Aprovechamos entonces para contarte de qué va esta serie de antología de ciencia ficción que muestra posibles futuros a los que la humanidad podría llegar a corto plazo, y con los que refleja el lado más oscuro de la tecnología y los usos que los humanos elegimos darle

black mirror

Puntaje: 8.5
La serie inglesa Black Mirror consta de dos temporadas de tres capítulos cada una, más un especial de Navidad. Cada episodio representa una unidad autónoma, los personajes y universos que aparecen en uno son distintos al siguiente. Por este motivo, es difícil hablar de Black Mirror en su conjunto, pero existe un hilo conductor basado en una visión de la sociedad actual que podría llevar al ser humano a los futuros más retorcidos. Salta de un capítulo que podría darse en el presente, a futuros distópicos dignos de George Orwell o Philip K. Dick, o puntos intermedios con avances tecnológicos impensados hoy pero extrañamente plausibles en futuros cercanos.
Teniendo en cuenta esto, es evidente que algunos capítulos resulten mejores para algunos y otros para otros. El primero de todos -en que una de las princesas británicas es secuestrada y para liberarla sus captores piden que el primer ministro tenga sexo con un cerdo en televisión- es claramente el menos futurístico de todos y un favorito personal, pero es extremadamente bizarro. Aun así, si esa historia particular no gusta, aunque sí lo hace el estilo y la temática, siempre se puede probar con el siguiente. Debe pensarse como la argentina Relatos Salvajes: hay una gran variedad y no todo es para todos. Esto es algo que hay que destacar, que Black Mirror es una serie muy provocativa. Algunos de sus conceptos son difíciles de digerir y pueden dejarlo a uno desconcertado por las implicancias que tienen, pero siempre dejan pensando.
Lo perturbador es que puede notarse lo cerca que estamos de esas realidades tan extremas. Los reality shows masivos, la vida privada desnuda en las redes sociales, el espectáculo de la lapidación pública, entre otros. Estas realidades actuales mezcladas con un poco de ciencia ficción y actuaciones geniales -con caras conocidas como Tobby Kebbell (recientemente visto en Los cuatro fantásticos), Hayley Atwell (la agente Peggy Carter en el universo cinematográfico-televisivo de Marvel), Domhnall Gleeson (Bill Weasley en la serie Harry Potter, recientemente visto en Ex Machina) y Jon Hamm (Don Draper en Mad Men)- se vuelven realmente atrapantes. Cada capítulo podría ser una película entera a pesar de durar 45 minutos; tanto es así que los derechos cinematográficos del tercer capítulo de la primera temporada, “The Entire History of You”, ya fueron comprados por Robert Downey Jr. pensando en una posible adaptación para Warner Bros.
No tendría sentido revelar mucho más. Al ser cada episodio una historia nueva, la experiencia de descubrir los giros y personajes en cada uno no debería ser contaminada. Cuanto menos uno sepa, mejor. Lo que sí se puede asegurar es que Black Mirror es una de las miradas más críticas a la sociedad actual y con ejecución magistral que no debería funcionar -¿cuántas historias malas que critican a la tecnología hay?- y aun así lo hace. Netflix hará bien en ordenar nuevos capítulos, solo resta esperar que mantengan la calidad de los siete anteriores.
Juan José Torres Negreira (@soytujotita)

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