Adiós a Stephen Colbert

El fin del programa satírico estadounidense tendría que importarnos a todos
Stephen Colbert
Ayer terminó The Colbert Report. Si eso no te pone triste, es porque no lo conocés. Y deberías hacerlo. “Stephen Colbert” -pronunciado sin la “t” del final- es un personaje satírico creado por Stephen Colbert -esta vez, con la “t”-, un humorista estadounidense que marcó una época.
“Colbert” personaje conducía un programa político de corte ultraconservador que Colbert persona y su equipo de guionistas utilizaban para burlarse con muchísima inteligencia de todos los programas políticos, no solo de los ultraconservadores. “Stephen Colbert” vendría a ser a los políticos lo que Micky Vainilla es a los racistas solapados.
En su primer programa, en 2005, “Colbert” dijo que él no defendía la verdad objetiva, sino un concepto de verdad que viene de las vísceras. Dijo que algo es cierto si uno siente que lo es, y prometió que de esa manera no iba a presentar las noticias a los espectadores, sino que las iba a sentir para ellos. En Moog no hablamos de política, por lo que el territorio es medio embarrado de más para meterse, pero ¿cuántas veces se ha visto a un político manejar la verdad como mejor le sirva?
Lo más parecido que tenemos en Uruguay es Darwin Desbocatti, un personaje que critica a todo el mundo con una acidez corrosiva y sale ganando; la diferencia es que “Colbert” cobró vida propia. Cuando Colbert (el hombre real) descubrió la reforma de financiamiento de campañas políticas a través de la que era increíblemente fácil lavar dinero, no se burló de la reforma teórica en su programa, sino que la puso en práctica.
“Colbert” fundó un comité para juntar donaciones transparentes y demostró lo fácil que era crear a la vez una compañía anónima a través de la cual dar dinero sin transparencia a su propio comité. Luego se tiró a presidente y le pasó el mando del comité a su amigo Jon Stewart -conductor de otro pograma satírico, The Daily Show, del cual “Colbert” saltó a la fama- para que financiara su campaña, algo que probó legal. Consiguió casi un millón de dólares, que en última instancia donó a organizaciones sociales.
Cuando Stewart decidió que los programas políticos de ambos extremos manejaban la conversación y no dejaban hablar a la gente más razonable, llamó a una Manifestación Para Restablecer la Cordura a sus seguidores, a lo que “Colbert” respondió con la Marcha Para Mantener el Miedo Vivo. Finalmente, ambos unieron sus marchas para crear la Manifestación Para Restablecer la Cordura y/o el Miedo, a la que concurrieron 215.000 personas y en el que “Colbert” se vistió así.
colbert
Cuando algún distraído lo invitó a animar la Cena Para los Corresponsales de la Casa Blanca, en la que siempre un cómico hace un breve stand-up, durante la presidencia de George W. Bush, “Colbert” lo destrozó, por más que Bush estaba sentado a dos sillas de distancia de él. El personaje se declaró como un admirador del presidente, pero en su idiotez, al elogiarlo lo criticaba con dureza. La atmósfera de incomodidad de todos los presentes puede sentirse incluso a través de YouTube y convierte todo en más gracioso aún.
“Yo creo que el gobierno que gobierna mejor es el gobierno que gobierna menos, y bajo esos estándares, hemos establecido un gobierno fantástico en Irak”, lanzó en un momento. Luego dijo que por más que las encuestas decían que tenía solo 32% de aprobación, Bush no debía preocuparse. “No mire a los que miran solo el vaso medio vacío. 32% significa que está dos tercios vacío”, le dijo mirándolo a los ojos. “Todavía hay líquido ahí adentro, a eso me refiero. Pero no me lo tomaría: el último tercio es usualmente saliva”.
No tiene subtítulos, pero es genial de principio a fin:
Este 18 de diciembre fu su último programa en personaje. El año que viene, el verdadero Stephen Colbert pasará a conducir un late night show y el personaje quedará guardado. ¿Cómo afecta a un uruguayo? Primero, porque The Colbert Report es tremendamente divertido más allá de que la realidad de la que habla sea muy distinta de la nuestra. Y segundo, porque Colbert se dedicó a destapar el absurdo y la incoherencia de la sociedad estadounidense y sus líderes, y eso se puede adaptar a cualquier otro país. Incluido al nuestro. Y tercero, porque además de hablar de política, “Colbert” entrevistaba diariamente a varios personajes de la cultura, ya sea al actor Seth Rogen, a Barack Obama o al rapero Kendrick Lamar. Lo que dejó el fin de The Colbert Report es el legado de un genio.
Mirá una de sus últimas entrevistas, con Smaug, el dragón de El Hobbit:
Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

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